Soy Mercè Sanjuan.
Alma libre, espíritu indomable y mente inquieta. Crecí rebelde y sigo siéndolo, pero ahora con una mirada más profunda: la de quien entiende que lo imposible a veces solo necesita intentos, intuición… y un punto de tozudez bien dirigida.
Siempre he sido de preguntar “¿y por qué no?” antes de aceptar un “no se puede”. Considero que todo es posible hasta que uno se demuestre lo contrario. Y aún así, puede que si no lo consigue es porque todavía no ha hallado la formula.
Creo en los sueños que no se apagan al amanecer. Creo en las historias que transforman y en las personas que deciden volar incluso cuando tienen miedo. La vida me ha enseñado que el talento se entrena, que la fuerza se construye y que la autenticidad es una forma de valentía.
He vivido muchas vidas en una: la deportista que corría para ganar en la selección española de atletismo en una final europea de 100m vallas, la que cruzó desiertos y metas imposibles, la que buscaba límites para descubrirse. Hoy ese espíritu sigue intacto, pero la conquista es otra: encontrar el equilibrio con bienestar, coherencia y felicidad. Algo que parece sencillo pero es complicado porque siempre busco mi mejor versión. Pero ahora me esfuerzo en no buscarla de otra forma.
Ahora no busco perfección absoluta; sinó verdad.
No corro para llegar que me pongan una medalla; la mejor medalla es hacerlo.
Y sigo defendiendo que nada está escrito:
si algo te llama, ve;
si algo te sueña, persíguelo;
si algo te mueve, créalo.
Si has llegado hasta aquí, quizá sea porque algo de mi historia resuena en la tuya.
Ojalá lo que comparto te inspire a acercarte a tu propio camino.
Y si te apetece caminar conmigo, bienvenida/o:
quizá descubramos que la vida, cuando se vive de verdad, también se entrena.